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Cómo migrar de WordPress a Jekyll

En 2009 comencé mi primer blog, Viajar sin Destino, y durante años ha sido una fuente de cosas buenas y dolores de cabeza. Después de 6 años, decidí cerrar y dedicarme a otra cosa.

Lo cierto es que su contenido es algo que no quería perder así que hace poco he decidido que lo mejor era migrar a Jekyll, y alojarlo -de gratis- en Github Pages.

Migrar de WordPress a Jekyll: Exportar los datos

Cuando me planteé esta opción, ya había echado un ojo a la documentación oficial para migrar de WordPress a Jekyll, y la cosa no pintaba bien, más bien un engorro de mucho cuidado, pero mis ganas de complicarme la vida están al mínimo y he echado mano del Directorio de plugins de WordPress para ver qué opciones me dan. Os las cuento:

  • Jekyll Exporter: Ésta es tu solución, si lo que quieres es “el plugin para exportar de WordPress a Jekyll“, no hace falta que sigas leyendo, es éste.
  • WordPress2Jekyll: Cumple con lo que promete pero no pule los detalles, la información que exporta no es tanta ni tan bien organizada como Jekyll Exporter.
  • WP Github Sync: No sirve exactamente para exportar sino para sincronizar las revisiones de los artículos a través de Github. No muy ágil en mi opinión.

Jekyll Exporter es el plugin que quieres: Te da un archivo descargable con tus post types, páginas y artículos bien organizadito y con todo el front-matter con los metas importantes del post. Justo lo que yo quería y necesitaba.

Migrar de WordPress a Jekyll: Escoger un tema

Lo de los estilos siempre es controvertido: No quiero perder el tiempo en montarlos pero nunca encuentro nada que me parezca lo bastante apropiado.

Por suerte con Jekyll no me como tanto la cabeza y el minimalismo llama al minimalismo, así que partiendo de The Plain he hecho un par de ajustes que se pueden ver en el historial de commits del repositorio.

Hasta llegar a The Plain, he mirado bastantes temillas de Jekyll y todos pecan en lo mismo: Son tan mínimos, tan mínimos, que optimizan poco el SEO y no incluyen ningún tipo de optimización en este sentido más allá de tener un código súperligero y algunos -los menos- soltar el HTML minificado. Los sitios en los que he mirado son éstos:

El cambio de mentalidad

Después de tantos años con WordPress hay cosas que uno da por sentadas, como tener los parámetros SEO controlados con Yoast, categorías y etiquetas, una gestión rápida y visual del contenido, feeds, sitemaps, gestión integrada de los archivos multimedia…

Todas esas cosas con Jekyll no son tan sencillas. Dependes de quien halla desarrollado el tema o de las ganas que tengas de sentarte a tirar código, y de las posibilidades que te permita -en este caso- Github, que son algo limitadas.

Esto ha sido algo que me ha echado para atrás durante bastante tiempo con Jekyll pero que he decidido dejar pasar puesto que me ofrece lo que quería para cerrar esta etapa de mi vida: Simplicidad y mínimalismo, tanto en lo que vea como en las complicaciones que me traiga.

Ampliar contenidos

Ahora Github tiene una característica que no tenía hace poco y que lo hace magnífico para montar un blog en Jekyll y Github, y es la capacidad de arrastrar y soltar contenido en un repositorio. Ésto quiere decir que puedes escribir un post en Markdown en cualquier sitio, soltarlo en el repositorio, y en pocos minutos saldrá publicado en el blog sin tener que clonar, hacer commit, y push en tu ordenador o configurar todo en algún lado.

Limitaciones

Como decía, hay cosas que con Jekyll no son tan sencillas, o por lo menos yo -de momento- no sé cómo salvarlas.

La primera, la gestión de imágenes. Me parece un tostón tener una cuenta en Flickr específica para subir fotos, imágenes destacadas o screenshots, y no estoy dispuesto a destinar una parcela de Mb en Dropbox para tenerlas ahí -indefinidamente- sólo para el blog. Hay otros servicios de imágenes, pero todos con limitaciones.

La siguiente, el tema de programar la publicación del contenido, que hasta donde sé no se puede hacer, es decir, cuando haces pop ya no hay stop. Y por pop, quiero decir Push.

Por último, requerir de servicios externos que recojan tu actualización en el feed y publiquen en tus redes sociales. Fue genial en su momento pero hoy hay cosas mucho más refinadas para publicar cuando quieras y que se actualicen tus redes sociales.

Recapitulando

Jekyll es desde hoy mi sistema para archivar contenidos que no quiero perder pero que tampoco quiero ampliar. Desde que lo he conocido se me han ocurrido diabluras de todo tipo, y su sencillez me tiene enamorado. No puedo más que pensar en cómo migrar de WordPress a Jekyll todos mis proyectos, pero en casi todos encuentro limitaciones en las que el dolor de cabeza que suponen me hacen echarme para atrás.

Este blog sin ir más lejos estuvo cerca, cerquísima, de estar montado en Jekyll, y aún me lo estoy pensando.

El arte del terminal

Allá por 2005-2006 -hace diez años ya- yo era un usuario de linux. Un usuario hardcore, de los que defendía a capa y espada que linux era lo mejor y hacía todo tipo de experimentos con un portátil hp que aún funciona.

Por aquel entonces usaba el terminal para todo y ni siquiera tenía un gestor de archivos. Una pantallita negra donde la virguería máxima era tener un fondo semitransparente y quizá un pequeño mensaje que salía cuando abrías el programa (xterm).

Gentoo Linux 2004
Así estaba la cosa en 2004

Con los años me desconecté del mundo programación y al volver a él me encontré con el increíble mundo que se ha hecho de una herramienta tan sencilla y potente.

Éste mundillo del dotfile tiene a gente que ha hecho de la consola una forma de arte, en la que la pantalla negra es algo tan bonito que da gusto usarlo, con temas de colores y muchísima información que tienes de un vistazo sólo con hacer un cd.

Cuando descubrí a Wes Bos y su serie Command Line Power User alucinaba. Me dieron ganas de investigar sobre qué hace la gente con su ventanita negra y cómo hacen sus configuraciones, sus esquemas de colores, y hasta dónde se puede llegar.

Encontré Github dotfiles donde destacan a algunos auténticos artesanos del terminal, personas con herramientas súper potentes y sistemas muy trabajados que hacen casi de todo y de forma automática, que pueden sincronizar en cualquier instalación nueva y con un sólo comando tener todo instalado en un rato mientras se dedican a otras cosas.

Yo, que soy un envidioso, quería montarme un juguetito de esos y creé uno de mis primeros repositorios, el dotfiles, con las tres o cuatro cosas esenciales que más me gustaban.

Lo guardo en ~/.config/dotfiles porque no me gusta tener carpetas visibles en mi home, y lo sincronizo en mis ordenadores de casa, trabajo, y hasta algún servidor.

Con los colores utilizo el tema Smyck y la aplicación es la terminal nativa de OSX.

Smyck Color Scheme

¿Macbook Retina o Unibody 2012?

Hace unos días leí un artículo en Xataka titulado por qué el macbook pro de 2012 se sigue vendiendo tan bien. Poco antes estuve mirando los retina de trece pulgadas con ssd y 8 gigas de ram.

El modelo más básico parte de los 1650€, que para tener 128Gb de disco duro me parece una pasada.

El Macbook Pro, no retina, de 2012 parte de los 1200€, lo cual para un equipo de 2012 tampoco es que sea una ganga, pero sabiendo esto cuando ví el título del artículo tuve la respuesta clara: El precio es la razón de que el MBP de 2012 siga a la venta en el Apple Store.

Para mí hoy por hoy los 8Gb de ram y el disco SSD son dos básicos en cualquier equipo, dos cosas que realmente ponen el rendimiento por las nubes y que hacen volar todas las aplicaciones que uses, por lo que ni me plantearía comprar un modelo no retina a estas alturas.

Pero pensándolo, tampoco me desharía de mi MBP de 2011.

Y es que las posibilidades de ampliar un retina son nulas: Ni la bateria, ni la ram, ni el disco duro se pueden cambiar. Y eso es a la vez una ventaja y una desventaja para mí.

Está bien porque seamos sinceros, el Macbook retina es una maravilla, finito, ligero y precioso, y la pantalla es una pasada.

Por otro, mi Macbook tiene ya 5 años y ha visto 6 versiones de OSX, la llegada de 10.7 no le sentó tan bien como quería reconocer, y tampoco trabajaba como a mí me gustaría, así que tuve que ponerle los 8Gb de ram, los 256Gb de SSD, y hace poco un disco híbrido de un tera, que me ha hecho ver que la bateria también necesita una renovacion.

Es decir, ahora mismo es un todo terreno.

En 5 años, mis necesidades de equipo no han cambiado tanto, y no sé si dentro de dos o tres años 8Gb de ram se me quedarán cortos o no, pero hay una cosa que me costaría dejar a estas alturas y es el 1,25Tb de espacio donde puedo meterlo todo sin necesidad de andar enchufando y desenchufando almacenamiento externo. Y con SSD y SSHD, vuela.

Hola (otra vez)

Llevo ya casi dos años trabajando a diario con WordPress, durante éste tiempo a veces he tenido ganas de guardar o compartir partes de código o cosas técnicas de programación que voy descubriendo y no tengo un sitio realmente apropiado para ello.

He estado a punto de hacerlo en mi página de Github pero no creo que sea el lugar, más que nada por la incomodidad de necesitar un ordenador para hacer un commit al repositorio sólo para publicar un post.

El tiempo es cada vez un bien más preciado y por eso quería algo rápido y versátil que no me dé dolores de cabeza, por lo que he decidido rescatar éste WordPress que he tenido tan parado.

Tampoco va a ser un proyecto en el que vuelque espectativas ni busque crecimiento, sólo un rincón donde compartir mis frikadas.

Disfruten.